Minibuses con conductor para bodegas, Alta Montaña, rutas gastronómicas y jornadas corporativas. Armamos el recorrido según la cantidad de pasajeros, los horarios de cada parada y el tipo de experiencia que buscás.
Cada propuesta cambia según cuántas personas viajan, cuánto dura la jornada y qué tan lejos queda el destino. Estas son las tres variantes que más pedidos reciben en Mendoza, con su composición y la forma de trabajo habitual.
Un minibús exclusivo para el grupo, con conductor asignado desde el punto de encuentro hasta el destino final. Se usa mucho para llegadas al aeropuerto, hoteles en Ciudad o Chacras de Coria y regresos nocturnos después de una cena. Incluye espera coordinada, espacio para equipaje de mano y valijas, y la posibilidad de sumar paradas intermedias sin reorganizar todo el recorrido.
Pedir presupuesto de trasladoJornada armada con tres o cuatro visitas entre Luján de Cuyo, Maipú y Valle de Uco, más una parada para almorzar. El conductor espera en cada establecimiento y ajusta los tiempos si una degustación se extiende. Conviene reservar con antelación en vendimia y fines de semana largos, porque los cupos de bodega se agotan antes que los vehículos.
Consultar disponibilidadPensado para empresas que mueven equipos hacia salones, predios o actividades al aire libre. Se coordinan varios vehículos en simultáneo, horarios escalonados y puntos de encuentro definidos con antelación. El conductor queda a disposición durante toda la jornada, lo que evita reorganizar regresos cuando una reunión se estira más de lo previsto.
Coordinar un eventoSi todavía no tenés claro qué formato se ajusta a tu grupo, en nuestra página de empresa contamos cómo trabajamos y qué conviene definir antes de reservar.
Antes de reservar conviene tener claro qué cubre el traslado, qué depende del pasajero y qué situaciones no entran dentro del servicio. Estas son las aclaraciones que más consultas generan.
En traslados con paradas programadas, el conductor aguarda hasta treinta minutos pasados del horario acordado sin costo adicional. Pasado ese margen, la espera se factura por tramo de quince minutos. En excursiones de día completo la espera en cada bodega o mirador ya está contemplada dentro del recorrido pactado, siempre que no se extienda más de cuarenta minutos por parada.
Los ajustes de ruta se aceptan hasta cuarenta y ocho horas antes del servicio sin cargo. Cambios el mismo día dependen de la disponibilidad de la unidad y de la distancia extra: si la nueva parada suma más de veinte kilómetros al recorrido original, se recalcula el presupuesto antes de salir. No se aceptan modificaciones que comprometan el horario de regreso acordado con el grupo.
Cada pasajero puede llevar una valija de mano y una mochila o bolso personal. En rutas gastronómicas es habitual que se sumen cajas de vino o productos regionales: el espacio de bodega es limitado y conviene avisar al reservar cuántas cajas se prevén cargar. No transportamos mercadería comercial ni cargas que excedan el volumen del baúl de la unidad asignada.
Los menores de diez años deben viajar con sujeción adecuada. Disponemos de sillas y elevadores sin costo, pero hay que solicitarlos al confirmar la reserva para asegurar la cantidad necesaria. En grupos con más de dos niños pequeños puede ser necesario asignar una unidad con mayor espacio interior, lo que se evalúa caso por caso antes de cerrar el servicio.
Las cancelaciones avisadas con más de setenta y dos horas de anticipación no generan cargo. Entre setenta y dos y veinticuatro horas se retiene una parte del valor acordado como reserva de la unidad. Con menos de veinticuatro horas, o si el grupo no se presenta en el punto de encuentro, el servicio se considera prestado. Las demoras por clima o corte de ruta se reprograman sin costo cuando la causa es ajena al pasajero.